Control biológico de moscas blancas
Las moscas blancas son una plaga común en cultivos bajo invernadero y a campo abierto. Se alimentan de la savia de las plantas y transmiten virus que pueden ser altamente perjudiciales. Su actividad debilita las plantas, provoca amarillamiento foliar y genera melaza, lo que reduce la calidad del cultivo. El manejo efectivo de estas plagas es esencial para conservar cultivos sanos, productivos y libres de enfermedades.
El control biológico de moscas blancas emplea una combinación de enemigos naturales y herramientas que actúan sobre distintas etapas del ciclo de vida de la plaga:
Las avispas parasitoides son clave para reducir las poblaciones de mosca blanca, ya que parasitan las larvas y se alimentan directamente del hospedero. Los ácaros y chinches depredadores consumen huevos y larvas, mientras que los hongos benéficos ofrecen también una alternativa eficaz para el control biológico. Las trampas adhesivas permiten monitorear y capturar adultos. Con las soluciones biológicas de Koppert para moscas blancas, los productores profesionales pueden implementar un Manejo Integrado de Plagas (MIP) confiable, proteger la sanidad del cultivo y fomentar una producción sostenible.